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Riders y derechos laborales

Por Sebastián Soltau, Líder del Área Procesal Laboral de Miranda & Amado Abogados

«La pregunta de fondo, que muchos no se animan a responder por sus profundas implicancias éticas, es la siguiente: como sociedad, ¿valoramos más los beneficios para los usuarios o los derechos para los riders? Y la respuesta no tiene que ser una de todo o nada.»

Contrariamente a lo que insinúa el título de este artículo, no voy a analizar si un rider de Rappi, Glovo o Uber Eats es un trabajador subordinado que, conforme a las normas vigentes, debe gozar de determinados derechos laborales.

Y es que creo que ese ejercicio, aunque útil, nos desvía del debate de fondo, que es uno más político que jurídico. Además, recientes sentencias españolas demuestran que la respuesta va a ser distinta en cada caso, dependiendo de qué tanto pueda aportar el rider de turno para probar que, en los hechos, estaba «subordinado» a la plataforma.

Lo que hay que ver es el bosque (el modelo de la gig o sharing economy) y no el árbol (las relaciones individuales rider-plataforma). Y cuando de evaluar el modelo se trata, el análisis deja de ser uno sobre prueba en el ámbito individual y pasa a ser uno sobre conveniencia en el ámbito colectivo.

La pregunta de fondo, que muchos no se animan a responder por sus profundas implicancias éticas, es la siguiente: como sociedad, ¿valoramos más los beneficios para los usuarios o los derechos para los riders? Y la respuesta no tiene que ser una de todo o nada. De hecho, en mi opinión, no debería ni podría serlo. Por un lado, porque el modelo está aquí para quedarse, nos guste o no. Por otro, porque la voz (y el descontento) de los riders cada vez se va a escuchar más fuerte (no olvidemos lo que ocurrió con los riders de Glovo hace apenas unos días).

¿Cuál es, entonces, el punto medio? Probablemente, una regulación especial que, sin desnaturalizar el modelo, garantice determinados derechos mínimos a los riders. No he pensado lo suficiente sobre el tema para proponer algo concreto. Lo que sí tengo claro es que está en las manos de las plataformas ser promotoras y protagonistas en el diseño de esta regulación hoy o víctimas de ella mañana.

A veces litigar (o esperar a que un conflicto sea zanjado por las cortes) no es la mejor estrategia cuando se piensa a largo plazo.

 

*Foto: AFP / Getty Images.