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Bonos soberanos peruanos más accesibles en el mercado internacional

Por Nydia Guevara, Socia de Miranda & Amado 

La emisión de bonos soberanos ha sido desde hace muchos años parte de la estrategia de gestión global de activos y pasivos de la República del Perú, desarrollada por la Dirección General del Endeudamiento y Tesoro Público del Ministerio de Economía y Finanzas. Dicha actividad está regulada en el Reglamento de Bonos Soberanos, el mismo que establece cómo se realizan estas emisiones, contemplando, entre otros aspectos, el procedimiento aplicable para la colocación y emisión propiamente dichas, su forma de registro, transferencia y custodia, así como para la realización de operaciones de mercado secundario con estos valores.


Hasta fines de febrero de 2017, el Reglamento de Bonos Soberanos, al igual que sus normas predecesoras, establecía un marco legal bastante limitado que dificultaba la adquisición de estos valores por inversionistas extranjeros pues preveía, entre otras cosas, que los bonos soberanos necesariamente debían estar representados mediante anotación en cuenta en una institución de compensación y liquidación peruana (ICLV) (a la fecha, CAVALI es la única) y que debían estar listados en la Bolsa de Valores de Lima. Estas condiciones limitaban el interés de cualquier inversionista extranjero por adquirir bonos soberanos peruanos debido a la dificultad que ello representaba ya que para dicha adquisición el inversionista extranjero debía hacerse participante o cliente de un participante de CAVALI (una entidad financiera peruana, por ejemplo), a fin de obtener un Registro Único de Titular (con las dificultades que ello supone),de manera que pueda adquirir los bonos soberanos en la Bolsa de Valores de Lima y tenerlos anotados a su nombre en el registro contable de CAVALI.

 

En noviembre de 2014, mediante la incorporación de una modificación a la Ley General del Sistema Nacional de Endeudamiento, se abrió una puerta que hasta ese momento estaba cerrada, que permitiría incentivar la adquisición de bonos soberanos peruanos emitidos localmente por parte de inversionistas de otros mercados y con ello generar mayor demanda de dichos valores en el mercado primario, así como incrementar su liquidez en el mercado secundario. Efectivamente, según esta modificación, se permitiría que las emisiones de bonos soberanos locales sean registradas ante un Agente Registrador local -papel que sería desempeñado por una ICLV-, pero a nombre de una depositaria central de valores extranjera, de tal manera que el proceso de compensación y liquidación de cualquier operación realizada con estos valores quede a cargo de esta última en todos los casos, salvo en algunos supuestos de excepción muy puntuales (cuando la adquisición de hiciera en un mecanismo centralizado de negociación peruano o quienes adquieran los bonos sean inversionistas locales, en cuyo caso la compensación y liquidación será a través de la ICLV).


La presencia de la depositaria central de valores extranjera facilitaría a cualquier inversionista internacional el acceso directo a los bonos soberanos usando la plataforma de compensación y liquidación que esta ofrece, permitiéndoles incluso negociar dichos bonos en el exterior (fuera o dentro de cualquier mecanismo centralizado de negociación local o extranjero, según prevean las condiciones de la emisión). La particularidad de esta nueva disposición fue además dejar claro que el registro que mantendría el Agente Registrador (una ICLV) no formaría parte de su registro contable como ICLV, lo cual traería una serie de ventajas y flexibilidades que permitirían que la anotación de la titularidad y de las operaciones que los inversionistas extranjeros realicen con los bonos soberanos, sean manejadas exclusivamente según las normas que regulan a la depositaria central de valores extranjera.

 

A pesar de que la referida norma entró en vigencia hace más de dos años, las normas que reglamentan la emisión de bonos soberanos no fueron inmediatamente modificadas para adaptarlas y recoger esta nueva estructura de colocación, emisión, registro, transferencia y custodia de bonos soberanos. Fue solo después de un largo proceso de análisis y estructuración legal que el Reglamento de Bonos Soberanos fue modificado, a fines de febrero de 2017, con el fin de adecuar las disposiciones de dicho reglamento a la figura antes descrita. No obstante, si bien este es un gran avance para que la referida estructura pueda ser efectivamente implementada en emisiones de bonos soberanos, aún es necesario terminar de adecuar ciertos aspectos de la regulación del mercado de valores para echarla a andar a plenitud.

La Superintendencia del Mercado de Valores, en quien recae ahora esta tarea pendiente, está tomando cartas en el asunto pues ya ha aprobado modificaciones a algunas de las normas pertinentes para estos efectos. Sin embargo, aún hay ciertos temas por cerrar y normas por modificar, entre ellas, los reglamentos internos de la ICLV. Adicionalmente, es necesario ampliar este tratamiento y hacerlo aplicable a todo tipo de deuda soberana (por ejemplo, a las letras del tesoro), ya que hasta el momento estas modificaciones solo aplican y se han limitado a bonos soberanos. 

Los pasos más importantes para la implementación final de este nuevo esquema para la emisión y negociación de bonos soberanos ya se han dado y falta poco trecho por recorrer para que pueda ser efectivamente aplicado en futuras emisiones. Confiamos en que en un futuro cercano los efectos positivos de esta reforma se materialicen con éxito en nuevas emisiones de bonos soberanos, incrementando su demanda en el mercado primario y su liquidez en el mercado secundario, con la finalidad de obtener mejores condiciones y tasas de interés. Finalmente, esperamos que, una vez que se concluyan las reformas necesarias para la emisión de bonos soberanos bajo esta nueva estructura, esta sea replicada con éxito para la emisión de letras del tesoro.