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Expediente No. 09 – José Paolo Guerrero: 5 puntos clave en la gestión de una controversia

Martín Sotero Garzón, Asociado de Miranda & Amado Abogados

Si usted está leyendo este post es muy probable que haya seguido de cerca la cobertura del caso José Paolo Guerrero. Quiso estar enterado sobre qué sanción podría recibir, los recursos presentados y las respuestas de los órganos encargados de resolver el asunto. Evaluó como proceder, qué defensa plantear o qué recurso debería encontrar nuestro Capitán para llegar al Mundial.

Un buen caso, como un buen partido de fútbol, involucra, apasiona y nos mantiene en suspenso.

Pero el caso Guerrero también permite considerar algunos puntos clave para la gestión de una controversia o disputa, judicial o no, los que podrían marcar la diferencia y garantizarnos obtener el resultado esperado:

1. ¡Ya estamos en el Mundial!

El primer punto es tan evidente que, por eso mismo, podría pasar desapercibido. Fuimos testigos de una controversia transfronteriza.

El interés a satisfacer era peruano, indudablemente (por Paolo, la selección y también nosotros, los hinchas); pero la disputa se resolvió ante fueros no judiciales internacionales (FIFA, y el TAS). Actualmente está en manos de la Corte Federal de Suiza, que tomó una decisión judicial que -lo más importante- desplegará sus efectos en Rusia.

Este tipo de controversias, obviamente, no es exclusivo del mercado de fútbol o los deportes. La propia globalización hace más frecuentes los negocios entre empresas y particulares de distintas nacionalidades, que pactan la ejecución de servicios o proyectos en uno o más países, inclusive.

Es fundamental, entonces, prevenir en qué situaciones se podrá jugar de local o de visita, cuándo será competente una corte nacional, extranjera o un tribunal internacional. Y, lo más importante: si las sedes que ubicamos cuentan con mecanismos de cooperación judicial y arbitral para que los buenos resultados que obtengamos en una plaza puedan hacerse valer de inmediato en otras jurisdiccionales o es necesario realizar procedimientos adicionales.

2. Los convocados son…

Además de tener claro dónde jugamos, es igualmente importante escoger quiénes conformarán nuestro equipo y definir muy bien la función de cada uno de los integrantes del plantel legal.

Se sabe, por ejemplo, que el equipo de abogados de Paolo Guerrero estuvo conformado por abogados peruanos, brasileños y españoles, enfocados en los asuntos comunicacionales, la disputa ante los Tribunales deportivos y, finalmente, en el recurso en el ámbito judicial, ante el Tribunal Federal de Suiza.

Tanto en una disputa transfronteriza como en una local es necesario que aseguremos un buen equipo legal. Sin duda contar con una figura es importante; pero, al igual que en el fútbol, el soporte del plantel marcará la diferencia. Y el símil pude afinarse. Al elegir al abogado que liderará el equipo ¿queremos a una figura o a un buen seleccionador?

En el mercado legal peruano esta pauta no es siempre tomada en cuenta. Incluso hay casos en que se confía el resultado al abogado “todista”, supuestamente dueño de un conocimiento enciclopédico, que le permitiría abordar distintas materias; pero, así como un futbolista no puede hacer de arquero y delantero a la vez, es probable que un solo abogado no pueda enfrentar con la misma efectividad todas las aristas de un problema legal complejo.

3. Cómo batir las redes

El caso Paolo Guerrero es un caso extremadamente mediático. Probablemente cualquiera de nosotros preferiría evitar todo tipo de cobertura a un caso arbitral o judicial a nuestro cargo. Pero, precisamente, las características de la cobertura del caso Paolo Guerrero nos permite estar advertidos de tres pautas, llegada la ocasión:

(i) Las redes sociales son tan o más importantes que la televisión, radio y periódicos. Y todas las redes sociales: Facebook, WhatsApp, Instagram, etcétera.
(ii) ¿Recuerda las declaraciones de la madre de Paolo Guerrero? Cuidado con lo que se dice, tanto a nivel de funcionarios como de colaboradores. La interna del equipo debe estar alineada y cuidar en todo momento de dar el mensaje correcto. Las redes no perdonan.
(iii) No solo las partes usan redes sociales. Así como el TAS, la FIFA o el Tribunal Federal Suizo, el Poder Judicial peruano, por ejemplo, utiliza distintas redes sociales para informar
sobre las disputas que conoce. Además, es perfectamente posible que cualquier ciudadano acceda a la información sobre una disputa judicial (no penal) a través del sistema de
Consulta Electrónica de expedientes judiciales (CEJ).


4. ¿Qué cobró el árbitro?

Si podemos rescatar un punto más del caso Guerrero. éste debería ser cuán necesario y conveniente es que los arbitrajes puedan interactuar excepcionalmente con la justicia ordinaria.

En el caso Guerrero, de hecho, la medida provisional que le permite estar en el mundial, fue dictada por la Corte Federal Suiza (un órgano judicial), en el marco de lo que en el Perú equivale a un recurso de anulación del laudo emitió el TAS imponiéndole la sanción de catorce meses lejos de las canchas.

Como todos sabemos, existen muchas buenas razones por las que conviene pactar que una eventual disputa se resuelva a través de un arbitraje. Pero como sabemos también, a diferencia de las decisiones arbitrales en el fútbol, en las disputas comerciales las decisiones arbitrales pueden revisarse excepcionalmente y esa es tarea de los jueces. Ellos pueden revisar la validez de la decisión arbitral (a través del recurso de anulación) o su ejecución, cuando se requiere la fuerza pública (a través de los procesos de ejecución).

En el primer caso, además, los órganos judiciales -al igual que el caso Paolo Guerrero- pueden suspender los efectos de un laudo para evitar daños irreparables o de difícil reparación si fuera cierto que -como alega Paolo- el laudo afectaría algún derecho.

El caso Paolo Guerrero, sin duda, nos permite tomarnos un minuto y pensar ¿qué hubiera pasado si el laudo del TAS no fuera susceptible de ser controlado judicialmente? Y esta pregunta es importante porque en nuestro torneo local (legalmente hablando), suenan todavía muy fuerte algunas posiciones que preferirían que no existiera control judicial del arbitraje y mucho menos medidas provisionales que suspendan los efectos de los laudos.

5. Un gol más habrá

¿Tenemos clarísimo que el partido todavía no termina? En algunas ocasiones, como hoy sucede con los hinchas de la Selección, la obtención de una medida provisional puede provocar que el equipo piense que ya ganó. Pero no es así.

La medida provisional dictada a favor de Paolo Guerrero, en los hechos, solo suspendió los efectos de la decisión del TAS, y ésta surtirá regirá hasta que culmine el mundial. Luego se discutirá si el fallo del TAS afectó o no los derechos del jugador y, por tanto, si la sanción sigue vigente o debe anularse.

Esto es importantísimo de comprender, porque si bien la medida provisional permitirá que Paolo Guerrero juegue el Mundial, la discusión sobre su responsabilidad y reputación (que, como el mismo ha declarado, “es lo más importante”), se resolverá luego del certamen y, de no obtener un resultado favorable, podría suponerle quedar en la congeladora del fútbol y los fichajes por ocho meses aproximadamente.

Para utilizar una figura futbolística: obtener una medida provisional equivale a terminar el primer tiempo ganando 2-0, pero es necesario ganar por una diferencia de tres goles. Es un buen escenario, sin duda. Pero la atención del equipo debe mantenerse al máximo para sostener el resultado y conseguir un gol más: la decisión final.